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Cultivos transgénicos
El área de ingeniería genética de mayor expansión es la agricultura; tal vez porque es mucho más fácil clonar una planta que un animal. Esta es, además, un área que promete ser muy lucrativa. El uso de cultivos genéticamente modificados permite, entre otras cosas, acelerar el mejoramiento genético tradicional, aumentar los rendimientos agrícolas, reducir la aplicación de pesticidas y desarrollar nuevas variedades de cultivos. Estos cambios en las prácticas agrícolas tienen como finalidad aumentar la productividad y la rentabilidad al mismo tiempo, ya que disminuyen las superficies cultivadasEn el futuro, la industria de la alimentación también se beneficiará de los cultivos transgénicos mediante vegetales en las que mejorarán la calidad alimenticia (ya sea porque mejora su contenido nutricional, las características de procesamiento o almacenamiento del cultivo) o la posibilidad de utilizar plantas para producir moléculas de interés económico.
En la actualidad, el cultivo con especies transgénicas está muy difundido; cada vez más hectáreas se dedican a la siembra de esas especies. En la Argentina esta práctica está alcanzando niveles insospechados. De hecho, nuestro país ocupa el segundo lugar en la lista de hectáreas sembradas con cultivos transgénicos en el mundo, lista que lideran los Estados Unidos. El 90% del cultivo de soja pertenece a variedades transgénicas, mientras que sólo el 9% es de especies comunes. El cultivo del maíz transgénico está aumentando día a día; en la actualidad ya alcanza el 25% de la producción total.
Los alimentos sometidos a ingeniería genética o alimentos transgénicos son aquellos que fueron producidos a partir de un organismo modificado genéticamente mediante ingeniería genética. Dicho de otra forma, es aquel alimento obtenido de un organismo al cual le han incorporado genes de otro para producir una característica deseada. En la actualidad tienen mayor presencia alimentos procedentes de plantas transgénicas como el maíz, la cebada o la soja.
La ingeniería genética o tecnología del ADN recombinante es la ciencia que manipula secuencias de ADN (que normalmente codifican genes) de forma directa, posibilitando su extracción de un taxón biológico dado y su inclusión en otro, así como la modificación o eliminación de estos genes. En esto se diferencia de la mejora clásica, que es la ciencia que introduce fragmentos de ADN (contiendo como en el caso anterior genes) de forma indirecta, mediante cruzamientos dirigidos.[1] La primera estrategia, la de la ingeniería genética, se circunscribe en la disciplina denominada biotecnología vegetal. Cabe destacar que la inserción de grupos de genes mediante obtención de híbridos (incluso de especies distintas) y otros procesos pueden realizarse mediante técnicas de biotecnología vegetal que no son consideradas ingeniería genética, como puede ser la fusión de protoplastos.
La mejora de las especies que serán usadas como alimento ha sido un motivo común en la historia de la Humanidad. Entre el 12.000 y 4.000 a. de C. ya se realizaba una mejora por selección artificial de plantas. Tras el descubrimiento de la reproducción sexual en vegetales, se realizó el primer cruzamiento intergenérico (es decir, entre especies de géneros distintos) en 1876. En 1909 se efectuó la primera fusión de protoplastos, y en 1927 se obtuvieron mutantes de mayor productividad mediante irradiación con rayos X de semillas. Finalmente, en 1983 se produjo la primera planta transgénica y en 1994 se aprobó la comercialización del primer alimento modificado genéticamente.
En el año 2007, los cultivos de transgénicos se extienden en 114,3 millones de hectáreas de 23 países, de los cuales 12 son países en vías de desarrollo.[4] En el año 2006 en Estados Unidos el 89% de plantaciones de soja lo eran de variedades transgénicas, así como el 83% del algodón y el 61% del maíz.
Los caracteres introducidos mediante ingeniería genética en especies destinadas a la producción de alimentos buscan el incremento de la productividad (por ejemplo, mediante una resistencia mejorada a las plagas) así como la introducción de características de calidad nuevas. Debido al mayor desarrollo de la manipulación genética en especies vegetales, todos los alimentos transgénicos corresponden a derivados de plantas. Por ejemplo, un carácter empleado con frecuencia es la resistencia a herbicidas, puesto que de este modo es posible emplearlos afectando sólo a la flora ajena al cultivo. Cabe destacar que el empleo de variedades modificadas y resistentes a herbicidas ha disminuido la contaminación debido a estos productos en acuíferos y suelo,[6] si bien es cierto que no se requeriría el uso de estos herbicidas tan nocivos por su alto contenido en glifosato (GLY) y amonio glifosinado (GLU)[7] si no se plantaran estas variedades, diseñadas exclusivamente para resistir a dichos compuestos.[6]
Las plagas de insectos son uno de los elementos más devastadores en agricultura.[8] Por esta razón, la introducción de genes que provocan el desarrollo de resistentes a uno o varios órdenes de insectos ha sido un elemento común a muchas de las variedades patentadas. Las ventajas de este método suponen un menor uso de insecticidas en los campos sembrados con estas variedades,[9] lo que redunda en un menor impacto en el ecosistema que alberga al cultivo y por la salud de los trabajadores que manipulan los fitosanitarios.[10]

Desde principios de los '90, la industria biotecnológica y sus organizaciones tales como el Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Biotecnológicas en Agricultura (ISAAA, por su sigla en ingles) han estado fomentando la rápida adopción de los cultivos transgénicos en todo el mundo, alegando que los mismos benefician al medio ambiente, a los agricultores, a los consumidores (por ofrecer alimentos mas baratos y saludables), y que contribuirán a la lucha contra el hambre y la pobreza. Desde 1996, el ISAAA ha publicado un informe anual que evalúa la ”Situación Global de los Cultivos transgénicos/GM Comercializados”. Este informe ha logrado amplia aceptación a nivel mundial como la referencia autorizada en lo que respecta a la expansión mundial de los cultivos transgénicos, influyendo a numerosos gobiernos, académicos, instituciones prestigiosas y organismos de Naciones Unidas, tales como la Organización de las NN.UU. para la Agricultura y la alimentación (FAO)
Colombia posee características económicas, geográficas y culturales que le proporcionan potencialidades y posibilidades de desarrollo. Es el segundo país con mayor biodiversidad del planeta se calcula que posee el 10% de la biodiversidad del mundo unas 45000 especies vegetales y una gran variedad de especies animales.posee prácticamente todos los climas y es uno de los países con mayores fuentes de recursos híbridos presentes en ecosistemas marinos como terrestres especialmente ubicado en 27 humedales complejos de las regiones caribe andina orino quia y amazonia. adicional mente Colombia posee una gran diversidad étnica y cultural ya que convive la población negra mestiza y campesina con mas de 84 pueblos indígenas que hablan 64 lenguas
En la ultimas décadas se han presentado cambios que han afectado los ecosistemas y la forma de vida de la población acompañados de la perdida de la biodiversidad agrícola y silvestre y de los sistemas productivos tradicionales lo cual se ha reflejado en una profunda crisis agropecuaria y de la seguridad alimentaria nacional.